“La crisis me llevó a utilizar un salvavidas que siempre había estado en mí”

Sábado, 22 de Septiembre de 2012 00:00
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Diario de Ferrol-2012-09-22-013-ea499458

luz darriba Escritora

entrevista
maría jesús rico

Luz Darriba es una artista uruguaya, formada en Buenos Aires, afincada en Galicia y con una sólida trayectoria en Europa. Suyos son proyectos como el de amurallar Lugo con libros o una alfombra en la plaza del Obradoiro contra la violencia de género. Acaba de publicar su primera novela, “Toda la gente errante”, que ayer presentaba en la sede de Fuco Buxán, en Caranza, acompañada por la periodista María Xosé Porteiro.

Había trabajado con libros, pero es la primera novela que escribe.
Durante toda mi vida escribí muchas cosas pero nunca ficción. En 2010 empecé con esta novela y ahora tengo otras dos semiacabadas y una cantidad importante de relatos medianos y cortos.

¿Cuál fue el detonante?
Fue la crisis, a algunas personas nos marcó de una manera y a otras de otra, y a mí me llevó a utilizar un salvavidas que siempre había estado en mí. No hay mucha más explicación. Esta novela surgió de una necesidad muy profunda de expresar cosas que este fenómeno que llamamos crisis me había impedido expresar de otra manera, como siempre había hecho. Salió todo sin pensar, muy fluidamente. Cuando acabé, después de ocho meses, pensé: por lo menos ha servido para que me desahogara y me sintiera un poco mejor. Pero entonces empecé a mandársela a escritores y escritoras amigos y resultó que me alentaron mucho para que siguiera adelante y fue realmente eso lo que me impulsó. Aprendí mucho de oficio aceleradamente en estos dos años que no he parado de escribir.

Esta mujer inmigrante del libro, que cuida a una anciana, ¿de dónde sale?
No lo sé exactamente, me lo he preguntado muchas veces. Yo he intentado crear un personaje que no tuviera nada que ver conmigo, aunque realmente tiene mucho porque para empezar es una mujer inmigrante, mal económicamente como estaba yo en esos momentos. Pero a partir de eso he intentado hacer la antítesis de como yo creo que soy. Realmente fue una cosa muy catárquica, de ponerme a escribir sin método, sin planificar nada, sin pensar. Es un producto muy sincero, muy honesto.

Pasada esa catarsis, ¿qué encuentra al volver sobre la novela?
La he leído y la he releído muchísimas veces, más que nada para mejorarla, para todas estas cosas que hay que saber hacer, que tienen que ver con el oficio de la escritura, y sí que encuentro muchísimas cosas que me empeñé en no poner, que tienen que ver conmigo, con mi vida, con gente que conozco, con historias que oí. Prácticamente todo lo que sucede en la novela es absolutamente cierto, lo que pasa es que es un puzzle, le pasa a diferentes personas.

¿Cuál es el conflicto?
Yo creo que es un poco el cuestionarse sobre la condición humana. No importa quién seas, de dónde hayas venido, lo que hayas hecho. En el fondo todos estamos construidos de la misma madera, y a todos nos duelen y nos estimulan las mismas cosas. La relación que se da entre la anciana y su cuidadora es muy difícil al principio y luego cambia porque van intercambiando cosas la una con la otra, hasta el final, que creo que es bastante     inesperado, que es una historia real que yo escuché. La idea es que da igual quiénes seamos o qué hayamos hecho, siempre habrá otro ser humano que nos pueda ayudar a lamer las heridas, a sentirnos mejor, a potenciarnos. En ese sentido creo que es bastante esperanzadora.

Son personajes femeninos fuertes.
Sí. Cada uno habla de lo que más o menos sabe, aunque tengo muchos relatos en los que los personajes son masculinos, de hecho en el premio Ánxel Fole que me han dado este año por “Monstros”, el protagonista es masculino. Pero aquí son mujeres muy fuertes, con una personalidad muy definida, muy construida, con unas vidas muy especiales. No lo hice con la intención de que fuera una novela para mujeres pero creo que les va a gustar mucho más porque se van a sentir más identificadas.

¿Qué futuro espera a las obras que tiene en el cajón?
Es el peor momento para ponerse en una aventura de este tipo, pero bueno, a mí nunca nada me resultó fácil. Esta novela ha salido por los micromecenazgos de amigos y amigas, y no sé cómo van a salir los otros, ya veremos. Pero sí nos tenemos que inventar nuevas formas porque la cultura y el mundo tal y como lo conocemos se están extinguiendo.

 

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